Sentía su mirada detrás de mí. Pero no miraba mi cabeza, mi pelo, mi cuello, mis hombros… a penas cubiertos con la tira de la camiseta interior... No, miraba un poco más allá. A la pantalla de mi portátil.
Y a pesar de que no era a mí a quien miraba, estaba a punto de averiguar como era yo en realidad. Mis pensamientos, mis sentimientos,… todo estaba allí reflejado, en aquellas palabras, como en todos mis textos.
Pocos se habían sumergido tanto a la hora de conocerme bien, y sin embargo él lo estaba descubriendo todo.
Las manos me temblaban, pero las palabras fluían en mi cabeza. Y yo tecleaba mientras él seguía contemplando la pantalla. Respiraba entrecortadamente, algo asustada por lo que pudiera escribir.
Sentí como se acomodaba mejor sobre el colchón de la cama en la que estábamos sentados.
Cerré los ojos, respiré hondo y volví a abrirlos. Sus labios se posaron dulcemente en mi cuello y se me erizó el vello de la nuca a la vez que se me ponía la piel de gallina por todo el cuerpo. Apoyó sus manos calientes en mis hombros y me susurró: “no pares, sigue, me está gustando”.
Mi corazón iba a mil por hora. Quería darme la vuelta y besarlo, pero aquello era incluso mejor que el sexo. Cada milímetro de mi cuerpo descubría una nueva sensación a cada segundo. Además, me daba la impresión de que lo que escribía era realmente bueno, y si paraba apenas unos minutos mi querida inspiración se marcharía.
Mientras escribía me besaba el cuello y los hombros, lentamente. Sabía que cada vez que paraba levantaba la vista hacia la pantalla para leer.
Sus manos recorrían mi cuerpo cada vez más, se iba abriendo camino a caricias y besos, y yo no aguantaría mucho más tiempo.
Decidí terminar el párrafo y guardar el documento.
Me di la vuelta y contemplé su torso desnudo apenas un instante antes de besarlo y enredarnos entre las sábanas.
Sin palabras, me encanta :|
ResponderSuprimirme encanta!
ResponderSuprimirhe leído las otras entradas y me gustan. Por fin me he enterado de lo del chico! xD
ResponderSuprimir=)
Me gusta:D
ResponderSuprimirSobretodo esta frase: Las manos me temblaban, pero las palabras fluían en mi cabeza.